Original Text – Transcripción

Se puede pronunciar un cuerpo como se define un territorio 

Se puede pronunciar un cuerpo como se llama una cosa 

Se puede pronunciar como se reparte el pan 

Se puede acaso pronunciar un cuerpo como la finitud del punto 

El cuerpo no responde al orden de las convenciones ni el de las cosas  

Se pronuncia en verbo y se llama lucha 

A la memoria de Paola Uliarte y Ximena Gomez  

Muertas por la clandestinidad en San Luis 

Alejandra La Concha  

Me acordaba de una conversación que tuve con una nena de nueve años que una vez había venido a casa y que me viene y me dice, “mi hermana, con dieciséis años, tiene una bebé en la panza y se lo va a sacar. ¿Vos está a favor o en contra de que lo saquen?” 

Yo soy Alejandra La Concha, soy abogada, soy mediadora, soy militante feminista y militante social, y bueno acá estamos por hablar del tema de aborto, que es un tema difícil pero no es un tema sin tabú, sino que tiene que ser algo que todos los días tratemos, no. 

Marcela Cortez 

Me llamo Marcela Cortez, cincuenta y cuatro años. Accedí enseguida a esto de participar con mi testimonio porque pienso que es importante que escuchar todas las voces. 

Andrea Aguilar 

Mi nombre es Andrea Aguilar, tengo veintitrés años, soy estudiante. Actualmente vivo en Villa Mercedes. Decidí compartir la experiencia personal de mi aborto por una cuestión de entera convicción, convicción de que es algo que hay que compartirlo para sacarlo del silencio y del, de esa experiencia individual y única. 

Negro  

Me llamo Negro, me llamo yo Negro, mis papas me pusieron otro nombre, pero desde muy chiquito, digamos debido a como me nombraban, yo me identifique como negro. Soy docente, docente en la universidad desde hace mucho tiempo…tengo sesenta y cuatro años ya estoy casi para jubilarme y bueno, siempre he tenido militancia de tipo social, sobre todo militancia de los sindicatos 

Lili Manini  

Yo soy Lili Manini, soy trabajadora social, hasta este año, o más bien el año pasado, en el 2011 he sido profesora en la Universidad Nacional de San Juan en la catedra de genero violencia y derechos humanos y en San Luis soy la presidenta de la Asociación por los Derechos de las Mujeres 

Cintia Lujan 

Soy Cintia Lujan, tengo treinta y dos años, soy actriz directora y aborte a los diecinueve años. 

SOMOS CLANDESTINAS 

Alejandra  

Y yo me quedé pensando cómo le explico porque…no sé, los adultos estamos tan estructurados en esto de hablar y de que es un delito y de que esto está mal y que es muy negativo, que por ahí uno aunque sea militante y tenga sentido crítico a veces no sabe cómo transmitir lo que siente lo que cree lo que piensa. Con la niña esta le dije, bueno charlémoslo, no, sí, yo estoy a favor, pero tratemos de cuidar a tu hermana porque no todo el mundo está a favor. Está cuestión que cuando se hace público el tema de un aborto, o esta decisión que toma la mujer sobre su cuerpo, es condenado socialmente. Más allá de la condena legal que no deje de ser un reflejo de lo que es la condena social, no. Después todas las leyes se hacen y los delitos se hacen tomando en cuenta estés episodios sociales y se convierten en hechos políticos que son las leyes. De este tema nosotros siempre tratamos o al menos yo trato de charlarlo de manera natural o sea sacándole ese dramatismo esta cuestión tan terrible que nos mete la sociedad que nos mete este sistema patriarcal en el que nos estamos, y retomando a la mujer como un sujeto, como un sujeto pensante, un sujeto libre, un sujeto autónomo que decide sobre si misma que decide sobre su cuerpo, y que no por esto le hace daño a otro ser, es una decisión de su cuerpo, es una persona 

Cintia 

Quedé embarazada del chico con el que salía desde hacía unos cuatro meses más o menos y en un principio decidí tenerlo pero ya la relación venía bastante complicada y finalmente hubo un hecho de demasiada violencia, ya se venía repitiendo pero fue como el desencadenante, fue..ocurrió eso una noche que decidí, a partir de eso precisamente, no seguir con el embarazo porque algo me hizo, me hizo pensar que mi vida iba a ser eso y muchas cosas peores incluso así. Tuve la suerte de contar con mi madre que me apoyó que me acompañó, y desde que tomé la decisión de abortar hasta que fui a abortar pasaron dos semanas, lo cual también complicado un poquito las cosas porque el embarazo ya estaba bastante avanzado, y bueno llegué en un estado, llegué al día del aborto en un estado emocional…bastante débil, por decirlo de alguna manera. 

Marcela

Yo aborté cuando tenía veintidós años. No fue una cuestión particular, sino que realmente no sentía que estuviera preparada en ese momento para tener un hijo. Mi pareja estuvo de acuerdo, me acompañó en la decisión, me acompañó cuando fuimos a la clínica. No iba con preocupación de lo que estaba haciendo, pero sí iba con preocupación porque no sabía adónde estaba yendo dado que el aborto no es legal, y aparte de eso estamos hablando de casi treinta años atrás, donde era aún más tabú que ahora. Yo fui a una clínica, en el gran Buenos Aires, que en realidad terminó siendo una casa desvencijada donde solamente había el rostro de alguien que intuí que era una enfermera. Esa persona es la que me hizo la anestesia- una cosa tan delicada como la anestesia – y cuando me desperté me dieron diez minutos para levantarme de la camilla y salir. Me fui sangrando obviamente y estuve varios días bastante mal sin saber a quién recurrir a pesar de que yo por ser bioquímica trabajaba en un hospital y tenía contacto con profesionales de la salud. Cuando llega ese punto todo el mundo hace como que no te conoce…por suerte salió bien, después tuve cuatros hijas hermosas. No solo me recuperé bien, sino que tuve la posibilidad cuando sí, sentía que estaba lista para ser madre y tenía ganas y se ponía toda la pilla. Este… así que soy una afortunada. 

Andrea 

Yo aborté a los diecinueve años. Quedé embarazada de un chico con que estaba, por un mal uso de anticonceptivos por un escaso maneja de información. Tomaba pastillas anticonceptivas, las tomaba mal, suspendí las pastillas por unos días, en esos días ovulé, y bueno quedé embarazada. Me llevó un tiempo asimilarlo, o sea, asimilar la posibilidad de un embarazo. Yo estaba convencida de que no iba a suceder, pero sucedió me enteré más o menos a las cuatro semanas de que estaba embarazada. Ese chico no vivía en la misma ciudad que yo, y le cuento que bueno que no me venía que me iba a hacer un Evatest y el Evatest me era negativo. Voy a mi ginecólogo le cuento lo que me había pasado. El también consideró que era improbable un embarazo. De todos modos, me solicitó un análisis de sangre. Me lo hicieron y bueno me dio positivo. 

Negro 

Yo tengo una experiencia de un aborto, no mía sino de una pareja, obviamente. Y de haberla acompañado y haber bueno, tenido que pasar por esa situación, que no fue una situación fácil por todo lo que significa y significaba. Digamos socialmente, no sea, tomar una decisión de ese tipo. Y es muy fuerte ver a la mujer en ese momento que uno dice bueno yo te estoy al lado te estoy acompañando, pero es una intrusión en un cuerpo de ella, uno puede tener toda la solidaridad y el sentimiento y hasta llorar, pero el cuerpo es de otro, es de la mujer 

Cintia 

A mí lo que me quedó muy grabado y muy presente es como la sensación de estar dentro de un circulo de absoluta violencia de absoluta abandono hacia mi persona en este caso porque de hecho más allá del dolor físico y de lo que implica primero decidir tener un hijo y después decidí no tenerlo y todo eso, más allá de eso, la situación durante la intervención fue como la coronación de una seria de secuencias muy violentas. Tuve la posibilidad de juntar el dinero para ir no a un hospital ni en una clínica sino un consultorio de un médico y realmente para mí fue muy fuerte estar en esta situación en donde no podía mover ningún musculo, donde el dolor era demasiado fuerte y además el tipo, nada, recordar sus manos secándome la transpiración por ejemplo y donde, no era su intención, no se cual habrá sido, pero no era de las mejores. 

Andrea 

Yo estaba en contra del aborto sin saber bien por qué hasta que lo viví, estuve en ese lugar en el lugar de estar pasando por una situación indeseada. A los pocos días de que había visto que estaba embarazada vamos a ver a mi ginecólogo. Él me da unas pastillas, eran dos pastillas, una para tomar por vía oral y otra para ser introducida, para introducirme en la vagina. Esas pastillas supuestamente eran efectivas hasta las seis o siete semanas. Hasta el día de hoy no sé bien que droga era, pero no resultó no fue efectiva los términos de terminar con ese embarazo. Por lo tanto, ahí se desdibujó bastante la cosa porque con mi familia, si bien sabían que yo estaba embarazada, no, era muy difícil compartir desde un lugar sano y sentirme acompañada con la otra decisión. Yo ya trabajaba, estaba estudiando en una universidad semiprivada, me pagaba mis propios de estudio. Mi papá estaba sin trabajo si bien yo vivía con ellos, tampoco ganaba mucho dinero. Vivía con el resto de mis hermanos mis hermanas, como que, no podía no nunca me había imaginaba tener un hijo en esa situación no, se me desilusionaba mucho enfrentar la idea de ser madre en una situación así no.  

Marcela 

También tuve compañeras de guardia, dio la causalidad éramos todas jóvenes, entonces he tenido compañeras de guardia, residentes, una recuerdo en particular que fue a ser legrado en los Estados Unidos y claro tenía mucha plata…maravilloso…todo bien, todo tranquillo. Y entonces yo convivía con esto no, ver en el hospital esta gente que sí que tenía plata y que los hacia sin ningún riesgo y estas mujeres que por ahí tenían ocho o nueve pibes y no podían tener uno más ya no era una cuestión de decisión con el caso mío donde yo había decidido, que en este momento no quería tener hijo, pero una cuestión de imposibilidad ya no podía mantener un chico más y ni siquiera en el hospital podían hacerle una ligadura de trompas en una cuarta cesárea por ejemplo porque también era ilegal. 

Negro  

Haber hecho un aborto fue lo que me llevo a buscar de que formar uno podía evitarlo y como yo ya tenía hijos me hice la vasectomía, una cosa que yo veo que acá no se ve como una de las formas posibles de evitar embarazos, no. Se siempre va todo sobre la mujer o sobre el acto sí, pero no por ejemplo en decir, bueno, si vos no quiere ser padre pode no ser padre, pode tener una vida sexual satisfactoria normal como cualquier persona y no tener el problema del riesgo de embarazo, no cierto. 

Cintia 

Yo tuve la suerte de poder juntar la plata para ir a un lugar adonde prácticamente no corrió riesgo en mi vida, aunque si mi integridad emocional psíquica y todo lo demás pero no estuve en riesgo de mi vida y la verdad es que imaginarme o pensar en las mujeres que tienen, o las chicas muy chicas que tienen que pasar por esa situación y a eso sumarle una situación precaria en todo sentido donde no existen ningún tipo de recaudos sanitarios ni médicos. Una situación en la que obviamente muchas pierden la vida y eso es como lo que me fue movilizando a lo largo de los años como..para intentar desde algún lugar tratar de discutirlo o al menos de ponerlo en palabras  

 Andrea 

A la semana de haber visitado a mi ginecólogo viajó a Córdoba sin saber muy bien a qué, sin avisarles a los demás. Supuestamente íbamos a hablar con la madre del chico este que yo le quedaba embarazada. Había una posibilidad de ver a un médico en Córdoba, pero esta todo con muy desdibujado no sabíamos para donde íbamos a salir, al menos yo no sabía. De imprevisto para mí, me dice este chico que vamos a seguir viajando que vamos a ir a un pueblo del interior de Córdoba, que habían conseguido ahí un contacto para hacerme el aborto. Yo me sumo en el en silencio me entrego a la situación que se me estaba presentando. Estaba sola, creo que es algo propio de la clandestinidad, ese silencio y no pedir demasiadas explicaciones y no cuestionarme tantas cosas porque tenía un verdadero encontronazo interior no… este chico, el que yo había acaba embarazada cambió de actitud, me deja en manos de su padre de su hermano mayor, quienes resuelven finalmente la situación. El padre de este chico era concejal en ese lugar, o sea, tenía relaciones con el poder político de ese lugar. Era abogado, abogado penalista justamente. Me llevan a ver un médico, este médico estaba muy enojado o sea me trataba bastante…me trataba mal me hablaba mal estaba enojado. De poco lo voy entendiendo que era lo que le pasaba porque empieza a decirme, yo hasta el día de hoy no sé si para intimidarme o porque era la realidad, me dice que a él lo había obligado el intendente de esa localidad, lo había amenazado para que lo hiciera y el contenido de la amenaza era, “vamos a hacer públicos los otros casos que sabemos, que sabemos que vos practicaste otros abortos.” Me realizan un aborto un legrado sin anestesia. Fue una situación muy violenta para mi cuerpo y para toda mi estructura es la emocional. Fue algo que quizás duró cuarenta minutos, pero en cuanto a la intensidad para mí duró mucho tiempo. Me voy de ese lugar me tomo un colectivo de regreso a Villa Mercedes y continuo mi vida normal, sin ningún recaudo sobre mi cuerpo, tomando antibióticos y un par de cosas más, escondidas de mi familia de mis amistades de mis compañeros de trabajo. A nadie le dije, a muy pocas personas les dije que me había hecho un aborto y el resto muy poco me preguntó. Sencillamente estaba embarazada y ahora no. 

Voiceover 

En argentina, la interrupción voluntaria del embarazo es considerada delito contra la vida desde la creación del código penal en el año 1886. Desde hace décadas las mujeres se organizan por un mejor y mayor acceso a la vida y a la salud. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito es una amplia y diversa alianza federal.  

Lili 

A nosotras la Campaña Nacional nos ha parecido, integrantes de A.D.E.M, muy importante muy valiosa porque conocemos la cantidad de abortos que se efectúan, y el riesgo que corren sobre todo las mujeres pobres, las que no tienen acceso a obras sociales, las que no tienen un ingreso económico suficiente para pagar un aborto en condiciones de seguridad, de máxima seguridad, porque en estos momentos el precio del aborto está oscilando entre 3.500 y 5.000 pesos. Esos son los últimos datos económicos que tenemos con respecto al aborto. Después sabemos que hay instituciones privadas de salud de la provincia que los están efectuando con lo cual tienen un redito económico bastante importante. 

Marcela 

Yo soy bioquímica, durante muchos años estudio biología, aún antes de estar en la facultad es un tema que me apasiona, el origen de la vida. Y realmente en el momento que estaba haciendo el aborto tenía conciencia de lo que estaba haciendo. No lo veía como un crimen. El hecho de que haya vida como dicen los provida no significa que haya una persona.  

Alejandra 

Todos los días, independientemente de la condición social de la religión de la cultura en la que se viva, se practican abortos. Lo que pasa es que bueno, por toda la condición legal de la que están rodeadas son cuestiones ocultas, pero todos los días hay abortos provocados, no solamente naturales son abortos provocados, por distintas circunstancias, no, que ya sea porque la mujer no puede tener a su hijo por cuestiones económicas, por una decisión propia de no ser madre, por un momento que está atravesando, por sentirse solas.  

Andrea 

Despenalizar el aborto no es penalizarlo. Considero que van a generar un impacto en lo social muy importante. O sea, hay una grandísima diferencia en los hechos entre que las mujeres dejen de morir o sufrir situaciones varias por lo que genera la clandestinidad propia, y poder ir a un hospital, poder ser acompañadas de otra manera, tener el acceso a un médico, un verdadero médico una verdadera médica, una persona que sepa llevar a cabo esa práctica y además con determinadas medidas sanitarias, lo básico para cuidar la vida de esa persona que está tomando una decisión personal que no va a afectar tu vida  

Alejandra 

En esto de prejuzgar y con los prejuicios y todo eso nos olvidamos escuchar a la otra persona, y una mujer que atraviesa por un aborto que esta por tomar la decisión de provocarse un aborto a veces necesita que le escuchen. Y bueno sería tiempo de que los funcionarios, los diputados, nuestros representantes que supimos conseguir, nos escucharán a las mujeres nos escucharán y entendieran más a la persona que a todo el cumulo social cultural religioso que nos rodea.  

 Negro  

Como varón yo creo que la mujer es, al igual que el hombre, dueña absoluta de su ser de su persona incluyendo obviamente al cuerpo y todo lo que está dentro de ella es ella  

Marcela 

Perdí una hija de dos años en un accidente de tránsito y por lo tanto, sé lo que es perder un hijo. Un aborto no es perder un hijo, eso, por favor, un aborto es decidir interrumpir un proceso biológico en sus comienzos mucho antes que una persona sea una persona. Cuando las providas muestran esas imágenes de un bebe que dice “mama quiero vivir”, por favor muestren una mórula una blástula, muestren realmente lo que son sus células. Dejen que la gente decida sabiendo, no, y después, digamos por una cuestión de convicción, un católico decide no hacer uno, perfecto. Cada uno tiene que verse con sus convicciones, pero permiten que la gente sepa 

Lili 

Una última reflexión, que parte también de la experiencia de la Asociación, es que cuando las personas acceden a información, verás información seria científica acerca de los riesgos que corren las mujeres con un aborto realizado en condiciones precarias que ponen en riesgo su futuro de salud e incluso su vida, cambian de posición y aceptan e incluso apoyan la legalización del aborto y sobre todo el que está formulado como lo han formulado la Campaña Nacional. 

Alejandra 

Si sale el tema de la despenalización que también salga en cada uno y esto es un trabajo personal que tenemos que hacer cada uno de los, que estamos en esta lucha, con nosotros mismos porque a veces lo decimos, pero no lo hacemos. Pero también tenemos que charlar porque este es otro error que a veces cometemos que pretendemos hacer grandes acciones grandes cosas con grandes multitudes y en realidad tenemos que ir de chiquito por ahí escuchando a una mujer acompañándolo lo más que podamos, eso es lo que estamos haciendo en la lucha, y si sale la ley que podamos hacerla pública… 

Voiceover  

Hoy no quiero evitar pensar cuantos somos los cuerpos que habitamos la clandestinidad. El mío, el de ella y potencialmente el de todas. La maternidad no es un destino gritamos las mujeres en todas partes. 

“En casa, con Oxaprost, o en el consultorio…Decido yo” 

Aborto legal para no morir  

Anticoncepción para no abortar  

Este cuerpo es mío. No se toca. No se viola. No se mata.  

Ni se deja.